El acné es un problema obstructivo por el que la grasa o sebo, se queda atascada en nuestra piel. Este sebo sirve de alimento a las bacterias produciendo infecciones e inflamación.

En nuestro centro médico actuamos sobre todas las causas que lo provocan.

Conoce cómo lo hacemos.

El peeling consiste en la eliminación de una parte de la epidermis o dermis a la que sigue una regeneración natural del tejido. Puede realizarse a través de agentes químicos, láser o dermoabrasión, que supone el uso de un dispositivo rotatorio abrasivo o de microcristales de óxido de aluminio.

La técnica elimina manchas cutáneas, pequeñas arrugas y aporta la luminosidad que la piel ha podido perder debido a la acción del sol, la fatiga, el estrés o el proceso natural de envejecimiento. En términos generales, el peeling mejora la calidad de la piel y aumenta la producción de colágeno y elastina, componentes esenciales para mantener la piel suave y firme.

Existen diversos tipos de peeling en función de si su actuación sobre la piel es superficial, media o profunda. Los superficiales dan lugar a un mejoramiento general de la piel y los medios y profundos son más indicados para la corrección de arrugas finas como las que rodean los lábios o las conocidas “patas de gallo” y el tratamiento de las arrugas profundas y cicatrices como las del acné respectivamente.

Entre las sustancias empleadas se encuentran el fenol y los ácidos glicólico, tricloracético y salicílico y su elección dependerá del objetivo del tratamiento. La recuperación de la piel está sujeta al tipo de peeling realizado, es decir, la capa dérmica a la que se dirija, y su periodicidad irá en función del objetivo, así como del agente que se haya utilizado durante el procedimiento.

La terapia con luz LED implica el uso de la luz sobre la piel para beneficios terapéuticos, con la que se obtiene una reacción fotobioquímica natural similar al proceso de fotosíntesis de las plantas. El programa espacial de la NASA ha probado esta terapia, también encargada de promover el crecimiento curativo de las heridas del tejido fino, acelerar la reparación de las células dañadas y estimular el crecimiento de colágeno.

Consiste en la exposición de la piel a dosis de luz visible por debajo de la potencia del Láser y por encima de la que emite el sol.